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15. Características
de los diferentes tipos de vinos tranquilos |
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BLANCOS
JOVENES
Color:
por lo general, tendencia a amarillos tono paja o
verdoso, más o menos ligero, tienden a amarillos
pálidos o dorados en los blancos con envejecimiento, que
no es lo mismo que el color parduzco de algunos blancos, que son
consecuencia de una mala conservación o que están
pasados. Suelen ser brillantes, debido
sobre todo a la acidez.
Aroma:
pueden ser muy variados, aunque los que se dan con más
frecuencia son los de frutas (melocotón,
manzana, pera, limón, etc.) y florales,
aunque se pueden dar también aromas a frutos
secos (avellana, almendra), vegetales,
ó especias.
Boca:
las sensaciones gustativas básicas son cuatro: ácido,
salado, amargo y dulce. En los blancos, predominan
las sensaciones ácidas, que dan lugar a una sensación
de frescor en estos vinos, factor que se refuerza tomando el vino
a baja temperatura, de 6-10 Cº. Suelen ser vinos fluidos,
con un buen paso de boca, no untuosos.
TINTOS
JOVENES
Color:
rojo-violáceo o púrpura,
intenso.
Aroma:
fundamentalmente afrutado, sobre todo
frutos silvestres tipo grosella o frambuesa, aunque se pueden
dar olores de casi todas las gamas (especiada, flores, especias,
etc.).
Boca:
generalmente suave, no cálido,
con cuerpo moderado y sabroso. Para
que sean equilibrados, no debe predominar el sabor dulce y cálido
del alcohol sobre los sabores característicos de los tintos
que son los sabores ácido, astringente y amargos (estos
dos últimos los da el proceso de maceración), ni
éstos, sobre todo el sabor astringente (comunica al labio
y paladar una sensación de pegajosidad) sobre los sabores
que comunica el alcohol. Hay que evitar pues, una acidez y tanicidad
alta, estos dos factores conjuntados dan lugar a vinos duros y
astringentes, difíciles de consumir.
TINTOS
CRIANZA
Color:
tendencia al color rojo rubí
o teja (colores debidos a la crianza por un proceso de
condensación de taninos).
Aroma:
resalta la madera (de roble normalmente,
americano ó francés), y los aromas de
oxidación-redución (los primeros debidos
a la fase de madera o barrica y los segundos debidos a la fase
de envejecimiento en botella), ambos aromas pueden ser muy complejos,
encontrándose frecuentemente aromas tostados, a especias,
de la serie animal, frutos secos, etc.
Algunos
tintos de crianza (sobre todo los grandes reservas)
desarrollan aromas únicos, originales o de gran calidad,
es lo que se suele denominar el "bouquet".
Boca:
sensación de fuerza, complejidad, cuerpo, persistencia,
muy agradables al paladar. La complejidad aromática
de los vinos es infinitamente extensa.
Se han descrito
más de 500 compuestos químicos aromáticos
en él, siendo ciertos tipos de compuestos
los que ocasionan los mejores o más frecuentes olores del
vino. Estos son: aldehídos, alcoholes, ésteres,
terpenos, ac. grasos, etc.
Estos compuestos
químicos ya se encuentran presente en la uva, o se forman
durante el proceso de elaboración y maduración del
vino.
Algunos
ejemplos:
PIRAZINAS.-
Dan lugar a aroma a pimiento verde, muy típico de la variedad
Cabernet-sauvignon.
ETILCAPRILATO.-
Da lugar a olor a piña en la variedad Chardonnay.
TERPENOS.-
Olores delicados e intensos en las variedades como Moscatel, Riesling,
Pedro Ximenex, etc.
ALDEHIDO
VANILLICO.-
Olor a vainilla, típico del roble usado en la crianza en
madera.
ALDEHIDO
BENZOICO.- Olor a almendra amarga, muy típico
de muchos vinos blancos.
CUMARINAS.-
Olor a heno cortado.
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